
Está fotografía es una de mis favoritas… en ella estoy junto a papá en el año 74, cuando vivíamos en Isla de Pascua. Qué años aquellos!!!, cuando todo era perfecto, según recuerda mamá, ella aún añora aquella época maravillosa.
Aún recuerdo, lo mimada que era, si quería algo sólo debía decírselo a él, con mi madre siempre me costaba más conseguir mi propósito, pero con él todo era diferente… pues yo era la niña de sus ojos.
Cada noche cuando llegaba de sus turnos recorría nuestras camas despertándonos a cada uno, pues en todo el día no nos había visto, y deseaba que lo abrazáramos, a pesar de la molestia de mamá, pues a ella mucho le costaba que nos quedáramos dormidos nuevamente… Ese hábito en él permaneció siempre, cada vez que llegaba tarde a casa, claro que después de grandes, ya regañábamos el hecho que nos despertara… como volver hacia atrás y dejar que lo haga nuevamente.
Muchas veces pienso en cómo me hubiese gustado haber hecho muchas más cosas juntos, pero la vida se lo llevó rápidamente.
Sé que desde algún lugar, él aún vela mis sueños…