
Hace unas noches conversaba por cel con Poly, (mi hermana, amiga y cuñada) me decía :
-Desde hace ya un tiempo te notó bastante desanimada ¿Qué pasa?
-No nada, son cosas tuyas.
-Desde hace ya un tiempo te notó bastante desanimada ¿Qué pasa?
-No nada, son cosas tuyas.
- No mientas, te conozco bien, y estás con un nudo en la garganta.
- Vaya que me conoces, si hasta por teléfono te das cuenta, que no he estado bien .
- Llevas mucho tiempo, visita a un especialista, no sea cosa que te de una depre...
- Nunca tanto, sé que esto tiene que pasar, la pena es pasajera, espérame para fin de mes, tú serás mi mejor terapeuta, je,je,je.
Con ella no me cuesta abrirme y mientras hablabamos , poco a poco algo fue saliendo, lástima que se encuentre tan lejos, me hace falta tenerla cerca y sacar afuera toda la angustia que siento, necesito un oído amigo que me escuche, pensaba que todo ya había pasado, pero al parecer todo está ahí dormido, sin querer olvidar.
¿Por qué será que la razón traiciona al corazón?
…Pues claro, debe ser porque el corazón no piensa, sé perfectamente, que tengo que olvidar el mal episodio, pero lamentablemente para mí, aún la espina está clavada en el corazón, haciéndome la misma pregunta, una y otra vez… ¿Por qué?
También sé que las respuestas jamás las tendré, mi alma está en silencio, con un gran vacio que no se quiere llenar…
Sólo espero que en esta lucha la razón le gane al corazón .

Como dice el dicho “No tenemos el privilegio de elegir a quien amar, pero siempre tendremos el placer de haber amado”, entonces me pregunto…
¿Valdrá la pena volverse a arriesgar?







